En una tarde de verano, donde la temperatura supo tocar los 30 grados (aunque en pleno Sol los 30 grados de térmica se quedaban cortos), Chacarita le ganó por la mínima al local Colegiales, en un encuentro que se disputó en Munro y a puertas cerradas.

Hay 2 cosas en común en todos estos partidos del "Funebrero": Chacarita gana, o en su defecto empata, pero no gusta en su juego. Con excepción del partido ante Deportivo Español el rendimiento del "Tricolor" de San Martín ha sido malo.. pero claro, ¿Qué van a reclamar sus hinchas si cuando miran la tabla se ven en la punta? y encima en soledad, cosa que no pasaba hace rato.

El equipo de San Martín es pura ilusión, es un team al que le sobran nombres en la categoría, caso "Chapa" Zapata o Damián Manso entre otros. Claro, ellos solos no pueden enfrentarse a 11 rivales, pero dentro del campo de juego se encontraron con un Miguel Mellado o Matías Rosso, que acompañan (Y mucho) a los experimentados futbolistas.


En cuanto al encuentro, Chacarita solo fue "superior" en el inicio. Con la ya conocida fórmula el "imparable" Rosso llegó al fondo, tiro un centro/gol al que llegó Melivillo y, luego de un forcejeo con el defensor rival, pudo convertir su primer gol en el campeonato.

De ahí en más, los dirigidos por Itabel decayeron en su juego, Colegiales con una mezcla de corazón y fútbol fue en busca del empate: Lo tuvo con Lucero cerca del final de la primera etapa, en una pelota que se estrelló en el travesaño y luego picó en la línea, jugada que suspiró varios gritos de gol en la platea local.

En el complemento el cotejo fue más de lo mismo. Colegiales continuó en la búsqueda del empate, Chacarita se replegó en su campó, aunque salía de contra y lo hacía de buena manera. Para ilusionar a la gente de "Cole", nuevamente Lucero la empujó al fondo de la red, pero el juez asistente de Pablo Dóvalo levantó el banderín y acalló a los allegados del equipo de Munro.

Sin sobrarle nada y con pocos destellos de fútbol, el "Funebrero" le ganó a Colegiales y se sube a la cima del campeonato.

Mauro Chircoff (@Maauchaca)